Nuevamente en casa de Barbi —quien ya confió en mí para su Chimenea Rosa y su Gimnasio de Flores de Loto— nos encontramos con un nuevo desafío arquitectónico: el hueco de la escalera. El espacio ya contaba con un color azul intenso en sus paredes, y en lugar de cubrirlo, decidimos utilizarlo como el alma de la obra.
La propuesta creativa: Convertimos la rigidez de la escalera en una experiencia inmersiva. Aprovechando la profundidad del azul original, diseñamos un estanque vertical que acompaña el ascenso y descenso.
- Flora Acuática y de Ribera: Pintamos delicadas flores de loto y agapantus, junto con vegetación que parece emerger de las profundidades de la pared. La disposición de las plantas sigue la pendiente de los escalones, creando la sensación de estar caminando por la orilla de un espejo de agua.
- Integración del Color: Este proyecto destaca por el uso estratégico de la base de color existente. Al pintar sobre el azul, logramos un efecto de transparencia y realismo que sería imposible sobre una pared blanca, dándole una atmósfera zen y relajante a toda la circulación de la casa.
- Continuidad Estética: Al repetir elementos como la flor de loto (presente en su gimnasio), logramos una coherencia visual en todo el hogar, manteniendo el estilo único que define la casa de Barbi.






