Los cuadros abstractos personalizados son mucho más que decoración; son la oportunidad de materializar una historia en tus paredes.
Este proyecto para Susana —una clienta que ya confió varias veces en mi trabajo— nació de un desafío: capturar la esencia de Nueva York en una pieza que fuera el alma de su ambiente.
Diseño y estrategia detrás del arte
Como artista y diseñadora gráfica, mi enfoque es siempre integral. Antes de tocar el lienzo, analizo el espacio. Para este pedido, propuse una paleta sofisticada en tonos sepia, negro y oro, diseñada específicamente para armonizar con el mobiliario y la iluminación de su casa. Mi objetivo es que, al entrar, sientas esa sensación de bienestar que solo el arte a medida puede brindar.
Técnica y texturas en gran formato
Para lograr la escala monumental que buscábamos, trabajé con:
- Relieves Táctiles: Utilicé técnicas de modelado para dar tridimensionalidad a elementos icónicos de la ciudad, creando una pieza que cambia según la luz del día.
- Detalles en Oro: Toques de elegancia que resaltan la calidez del espacio, un valor fundamental en mis trabajos de calidad.
¿Por qué elegir mis cuadros abstractos personalizados?
Mi diferencial es la versatilidad. Sé cómo manejar un pincel, pero también entiendo de diseño y de cómo resolver problemas visuales complejos.





