El vestidor es uno de los espacios más personales del hogar, un lugar de transición donde la decoración debe invitar a la calma. Para este proyecto, la clienta buscaba una composición específica: la unión de la figura humana (una pareja) con elementos botánicos, todo bajo una estética moderna y ligera.
El concepto del diseño:
- Estética Minimalista: Utilizamos la técnica de Line Art para definir las figuras y las plantas. Este trazo continuo y fluido aporta una elegancia atemporal que no sobrecarga el ambiente, ideal para espacios con mucho mobiliario como los vestidores.
- Color en Bloques: Las manchas abstractas en tonos suaves funcionan como una base orgánica que rompe la monotonía de las paredes. Esta combinación de líneas precisas y formas libres genera un equilibrio visual único.
- Naturaleza y Conexión: La inclusión de plantas entrelazadas con la figura de la pareja refuerza la idea de un refugio natural y armonioso dentro de la casa.
Este mural demuestra que el muralismo residencial puede adaptarse a los deseos exactos del cliente, elevando la categoría de un espacio funcional para convertirlo en una obra de arte habitable.


