En el mundo del branding para estudios de estética, cada detalle cuenta para crear un clima de relajación y bienestar. Cuando Vero Bonanno me convocó para intervenir su espacio de maquillaje y cuidado de la piel, el desafío era transformar el gabinete de tratamientos en un lugar memorable.
La estrategia del diseño: Al observar que las clientas pasan la mayor parte del tiempo recostadas en la camilla, propuse una solución disruptiva: pintar el techo además de las paredes. De esta manera, el arte se convierte en el punto focal directo para la persona que recibe el tratamiento, ofreciendo un estímulo visual placentero mientras se relaja.
Estilo y técnica:
- Line Art Botánico: Utilizamos trazos lineales para definir formas orgánicas que aportan una sensación de “aire” y amplitud. Esta técnica evita que el espacio se sienta encerrado, algo fundamental en gabinetes de dimensiones reducidas.
- Paleta Vibrante: Combinamos la precisión del trazo negro con manchas de colores vivos y alegres. Esta mezcla transmite la energía del maquillaje y la frescura del cuidado de la piel.
- Experiencia del Cliente: El resultado es un techo que “acompaña” a la clienta, transformando la espera de una máscara facial o un tratamiento de piel en un momento de contemplación artística.
Este proyecto demuestra cómo el muralismo comercial puede ir más allá de la estética, pensando funcionalmente en el confort del usuario final.





