Hay trabajos que se sienten como estar en casa. Después de haber intervenido el gran paredón de la escalera en esta misma residencia de El Palomar, Flor volvió a convocarme para un proyecto mucho más íntimo: el diseño del cuarto de su hija por nacer.
El desafío técnico y artístico:
- Efecto Acuarela con Látex: El objetivo era lograr la delicadeza y las transparencias propias de la acuarela, pero utilizando látex de pared. Esta técnica requiere un manejo preciso de las aguadas para crear esas transiciones suaves y etéreas que invitan al descanso y la calma.
- Minimalismo Infantil: El arcoíris se diseñó con líneas orgánicas y fluidas, alejándose de los dibujos rígidos. Es una pieza sutil que llena de luz la habitación sin saturar el ambiente, ideal para un dormitorio de recién nacido.
- Continuidad y Confianza: Realizar este “muralcito” después de haber hecho una obra de gran escala en la misma casa demuestra la versatilidad del muralismo de autor: podemos ir de lo imponente y texturado a lo más dulce y minimalista según la etapa de vida que atraviese el hogar.
Este arcoíris es, literalmente, la bienvenida perfecta: un símbolo de alegría y esperanza pintado con la suavidad que un bebé necesita.


